No en pocas ocasiones es necesaria la implantación de ciertas actividades en entornos cuyo alto valor natural les confiere cierta figura legal de protección. La existencia de esas figuras desaconseja dicha implantación, pero, ¿qué hacer cuando la necesidad obliga? A continuación se describe la experiencia de INERCO en la autorización de proyectos que se localizan en espacios con alguna figura de protección ambiental o se encuentran muy próximos a éstos.

La superficie ambientalmente protegida mediante alguna figura legal ha ido creciendo en los últimos años, lo cual hace cada vez más difícil que la autorización de un determinado proyecto, sobre todo si a infraestructuras se refiere, no tenga que justificar la ausencia de afección a esa superficie protegida, bien de forma directa o indirecta.

 

 

En aquellos proyectos que requieren trámite de evaluación de impacto ambiental, y puedan afectar a la Red Natura 2000 (prácticamente todos los espacios protegidos se integran en esta Red), deben darse los pasos establecidos en la guía metodológica para la Evaluación de Proyectos que Afectan Significativamente a los Lugares Natura 2000. Algunas comunidades autónomas ya han incorporado estos pasos en sus propios procedimientos de prevención ambiental. En aquellos que no requieran dicho trámite, la potencial incidencia puede determinar la necesidad de dicho trámite en virtud de lo dispuesto en la actual normativa de Evaluación de Impacto Ambiental.

Aplicando esos principios, la viabilidad de un determinado proyecto pasa por una adecuada justificación de la necesidad de la actuación pretendida; no sólo desde el plano técnico sectorial, sino desde las bondades que ese proyecto puede aportar al medio en el que se inserta. A ello ayuda la realización de un adecuado análisis de alternativas, tanto de localización de la actuación como de diseño, que permita la integración de la actuación con los valores ambientales que el espacio efectivamente quiere proteger, en base a los planes de uso y gestión o directrices de conservación aprobados.

Este ejercicio sería insuficiente si el promotor no consigue comunicarlo adecuadamente a los responsables de gestionar el espacio en cuestión.

Para compatibilizar el desarrollo de este tipo de actuaciones con esos valores ambientales, y transmitir adecuadamente el trabajo desarrollado, INERCO cuenta con un equipo de profesionales que, integrando las disciplinas de la ingeniería con las ambientales (biólogos expertos en flora y fauna), es capaz de dar respuesta a las más exigentes necesidades que pudieran plantearse, con resultados adecuados desde el punto de vista técnico y económico.

Ejemplos de ello podrían ser los asesoramientos realizados por INERCO a nuestros clientes en determinados episodios accidentales que han producido daños sobre espacios protegidos y las múltiples declaraciones de impacto favorables obtenidas para proyectos que presentaban algún tipo de repercusión ambiental sobre espacios protegidos. En algunos casos, INERCO ha llegado a trabajar en colaboración con los Directores de dichos espacios y con instituciones españolas dedicadas a la investigación sobre esos valores ambientales protegidos.

 

 

 

Luis Toscano Benavides 

Jefe del Departamento de Ordenación y Gestión Territorial. División de Medio Ambiente

INERCO

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